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Yoísmo

  Hay algo en la necesidad de ser visto, de ser escuchado que alimenta el ego. Y cuando lo buscas pero no lo encuentras, la espina de la soledad se hace eco. Y quizá sea el miedo lo que incita todo esto, toda esa rapidez, toda esa energía iracunda que hay que sacar porque si no revientas las tripas y duelen las muelas de tanto pretarlas.  Así no, hay algo llamado silencio que asusta al principio hasta que ya no.  Hay algo llamado paciencia que no arrincona y calma la emoción. Quizá escogimos mal las palabras: quizá empezamos por los límites y debimos empezar por aceptar las verdades que nos escuecen.  Tal vez vimos en los otros cosas que despreciamos de nosotros. Tal vez el yo se nos subió demasiado. Pero, ¿acaso escuchamos?

Calabobos

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Calabobos es puro lenguaje, la  manera en que está escrito te atrapa. Sientes que la lluvia cala, bien hondo. Mariuca perdida, las vacas, la muerte, el deseo y las historias que circulan por el pueblo.   Todo bajo una atmósfera cuidada que permite sumergirse en Cantabria y que denuncia la explotación turística de forma tan sutil que podrías pasarlo por alto.  Una verdad simple como punto de partida: el Norte es verde porque llueve. Y un grito de orgullo: no hay otro verde así. Pero si hay un protagonismo es ese Calabobos, y la mar. Ambas rodean y absorben.  Y ese contar que no deja que sueltes, que va impregnando poco a poco sin perder la continuidad, generando personajes complejos y misteriosos al mismo tiempo. Puedo decir que no deja indiferente, es más, que bonita forma de contar tiene Luis Mario. 

Distante amor

No son mis manos, no. Las que arañan las esquinas del puerto. No son mis pasos, no. Los que sigues son otros. No son mis ojos, no. Los que brillan en tu corazón cristalino. Y yo quedo, ¿dónde quedo?

Sorda, la película

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Cartel de la película La película Sorda nos presenta la vida de una pareja formada por un oyente y una persona sorda. A simple vista podríamos esperar una versión española de CODA pero no.  Nos muestra la crudeza de la maternidad, las situaciones discriminatorias que tiene que vivir la protagonista y sobretodo es una película que se siente incómoda. Porque te hace ver cosas de ti que no te gustan. Porque no entiendes y entiendes al mismo tiempo. Pero sobretodo porque genera conversación. Cuando ves un personaje como el de Ángela, que tiene sus luces y sombras, que se siente real porque es una película que busca eso: narrar la vida que puede tener cualquier pareja. Porque es una pareja más. Con sus más y sus menos. Una pareja que son madre y padre primerizos con un dilema moral gigante: ¿oirá mi hija? ¿Quiero que oiga? ¿En qué me convierto ahora? Muestra cada detalle mínimo de la película un espectro de emociones y situaciones que dejan huella, porque en ella se ve nos afecta el ent...

Los casi bien

A veces esta bien no escribir, a veces está bien no sentir nada, a veces esta bien el silencio.  Hay muchas cosas que en pequeñas dosis nos hacen más y sin ser casi todas basta, porque si hablamos de todo la cosa cambia.  Uno puede querer relacionarse socialmente, puede querer ser productivo pero al llegar a cierta continuidad y repetición se acaba hartando. El silencio continuado hace que imaginemos sonidos al igual que estar en un ambiente bullicioso hace que desconectemos, hemos generado nuestro propio silencio. Esta bien no estar bien y esta bien estarlo. Y parece redundante, pero lo realmente importante es aceptar  que lo único realmente preocupante sería no estar.

Un mundo feliz

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En Un mundo feliz se nos presenta una sociedad que es condicionada desde su gestación en un sistema que recuerda a una fábrica y quita todo resto de humanidad al proceso. Este modelo en el que la felicidad y la estabilidad social son alcanzadas en detrimento de los apegos, la familia, las religiones, el conocimiento y el envejecimiento y el miedo a la muerte, que desaparecen haciendo que sus ciudadanos vivan pero sin tener ideas propias. Con unos gramos de soma todo malestar desaparece, con un frasco, dos o tres, y la felicidad se torna verdad en un espacio ficticio totalmente naturalizado y desprovisto de esfuerzo. Huxley nos propone así la pregunta por excelencia, ¿cuánto sacrificarías por la felicidad? ¿Sé es realmente feliz sin libertad aún sin saber qué es este término? También nos presenta la vida salvaje, donde se mantienen la fe, el matrimonio, la vejez y las enfermedades. Y nos muestra qué ocurriría si ambos mundos se mezclasen con la aparición de un salvaje en el mundo civili...

Lo bonito de preguntar

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¿Cómo se descubrió la electricidad? ¿Quién encontró la primera amatista?  ¿Qué es un protón?  Cuando me asaltan este tipo de preguntas, tengo ganas de volver al colegio. Ahora si haces una de esas preguntas a otros adultos te remiten a Google, pero cuando eres niño te ayudan a buscar la respuesta o se inventan una llena de magia y muchas muchas historias que después son realmente graciosas. Pero lo bonito es que si te haces preguntas como estás nunca dejarás de asombrarte, de tener curiosidad, de crecer. Lo bueno de ser niño siendo adulto tal vez sea, pasar por un poste de la luz, y pensar: “que grande es esto, pues sí que es peligroso, ¿quién era el que descubrió la electricidad? Pues sí que es necesario que todos sepamos un poco de todo, y que nos hacemos falta, somos necesarios todos, ¿se caerá esto?”

La lavandería de almas de Marigold

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La lavandería de almas de Marigold es una novela que ha triunfado en Corea y que ahora llega a nuestras librerías.  Con una narración poética y tintes mágicos, nos acercamos a varias historias     de superación que tienen lugar gracias a nuestra protagonista. Una chica que tiene poderes de curación pero que también necesita curarse. La idea de la novela es buena, pero la forma de ejecutarla no me resultaba creíble. Esperaba una novela reconfortante y calentita. Como si te abrazase y a veces parecía conseguirlo pero no conseguía conectar con los personajes. Sin embargo, reconozco que la he disfrutado igualmente quizá porque tenía reflexiones que resonaban de alguna manera conmigo. Es por eso, que considero que a veces no es el libro en sí sino el momento de leerlo, pues sé que hace años me hubiera encantado. 

La trampa del otro

El miedo antes tenía menos poder, quizá porque no había ganado batallas importantes. Cuando lo hizo no se supo detectar su origen, unos decían que era odio, aversión. Otros, se enteraron tarde. Y los que lo sufrieron lo tenían tan dentro que aprendieron a convivir con él o a ser devorados. He visto muchos esclavos del miedo. Y es fácil, muy fácil, caer en la trampa de usar tu miedo creando miedo sobre otro, a veces sin darte cuenta. Un susurro en un bar, una risa, un grupo que poco a poco pisa. Y del susurro a la broma, y de la broma al asco, y del asco al rechazo y del rechazo al odio.  Y lo que empieza inocente se vuelve turbio y obsceno. Se expande como el agua que empapa la tierra.  Ellos lo saben, juegan con ello. No importa lo que hagas que acabas rodeado de agua empantanada. Y puede ser algo sencillo, que no se siente y de pronto llega un día que no te reconoces.  Tenías unos ideales, una vida plena, pero ya no. Solo sientes eso. El hambre.  Porque eso es. Ham...

El factor Rachel

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La premisa de la novela es narrar de forma cómica e incluso nostálgica a veces la forma de entablar amistades y romances antes del boom de las nuevas tecnologías.   Llamadas y dinero escaso, trabajos precarios y carreras universitarias que luego no aseguran un trabajo. A través de la novela podemos ver como coexisten estas problemáticas y el aborto con la idea que da origen a la trama, una idealización romántica de un profesor por parte de Rachel. Llevada a cabo con una naturalidad y enfoque realmente acorde a la edad de los personajes, es sin duda una forma divertida de observar y observarnos, pues las diferencias entre su experiencia y la nuestra, hace que la novela conecte y al mismo tiempo haga pensar a los lectores, sin ser conscientes de ello ni dejar de disfrutar las partes más íntimas y perspicaces de esta historia. Sin duda mi mejor lectura para empezar el año.

El exceso de ego

Dicen que Romeo amaba a Julieta de forma obsesiva y visceral, que ella era un mero trofeo que conservar.  También que Shakespeare probablemente no escribió sus obras.  Pero lo que no dicen es que Hamlet era una idea, que se transformó en una de las obras más famosas de su tiempo y de aquellos que le siguieron.  Ojalá pudiera disfrutar de la misma forma que cuando leí por primera vez estas obras, sin caer en analizar todo con el prisma o la crítica imperante de esa subcultura que sigue a la cancelación, esa que nos hace decir cosas como que los clásicos no son lo que esperábamos porque no son lo suficientemente rompedores. Porque quizás, somos tan analíticos que olvidamos que el arte es sentimiento, es trastocar de alguna forma, e incluso cuando no produce nada en nosotros, cumplirá su propósito. Que no es necesario que sea de nuestro agrado, que no es necesaria nuestra opinión, que podemos callarnos. El silencio de cada persona puede decir infinidad de cosas, y últimament...

El reloj marca las diez

Somos piezas desechas en un molde de agua y sal, un rompecabezas de cristal. Nos moldea el tiempo, ese reloj inquieto que nos aporta vitalidad. Sabemos todo y nada, algunos felices otros atrapados en su inmensidad, porque cuando el odio y la soledad aprietan no tienen piedad. Podemos construirnos una y otra vez, remontamos el vuelo sin apenas comprender que el sube y baja constante es aquello que nos da poder. Nada se mantiene estable, ni siquiera nuestra forma de ser, todo es voluble, al mismo tiempo que la esencia se mantiene en pie. Quizás un día entendamos que el tiempo es un aliado y no un enemigo que temer, porque aunque se agote, nos da el valor de crecer, seguir y aprender.

Liberación

Parece ayer, pero no lo es. Desdibujas mi piel sin saber, si en algún momento partiré. Nos mata el tiempo pero sobretodo la duda, ¿fuimos quiénes queríamos ser? Te lo diré después. Cuando caiga la lluvia, cuando ya no estés, que me agobia la verdad,  porque hay verdades que aprietan. Lucero de espinas, del alma suicida, corre en tu huida, no pares, que ardes  cuando respiras. Alumbra la vida, tras mi partida.

"Be as you are"

Lo bueno de caer al fango, puedes mejorar tú situación rápidamente porque a poco que mejores lo notas. Lo malo es que puedes acostumbrarte a estar en él y regodearte en la mierda. Hasta tal punto que te olvides de ver lo bueno, hasta el momento en que te absorba. Dicen a menudo "hay dos clases de personas". Pero en verdad, solo estás tú y el resto. Piénsalo, ¿de verdad haces lo que haces o eres quién eres por ellos? O¿sencillamente, tú tienes la fuerza, el valor de ser tú mismo? Así que cuando tomes una decisión, recuerda. Ese eres tú.

Un número más

 Cualquier persona podría pensar que era alguien más camino a casa o camino al trabajo. No podían imaginarse que hubo un tiempo en que ese chico no podía mirarse al espejo.  Pero ¿cómo saberlo?  Tan solo era un número más en la lista de personas que te cruzas en tú vida, de esas de las que piensas, tiene la vida resuelta. Y él sencillamente caminaba, alegrándose de poder hacerlo, porque aunque recordaba de vez en cuando los cuchicheos, los desprecios, las risas, la impotencia y el miedo. Como unos flases de recuerdos llenos de dolor. Solo caminaba. Solo eso. Se alegraba de haber tenido valor, de haber llegado hasta aquí. Ese instante que demostraba que la vida sigue y que las cosas cambian a mejor.  Pero sobre todo recordaba que no les dió el poder de romperlo todo, que no se rindió.

Demasiadas reglas para llamarse libertad

- Háblame de un mundo libre. - ¿Y qué quieres que te diga? - No sé, se supone que vivimos en él. - Vale, te explicaré algo: Somos seres humanos, por tanto pensamos. Se supone que lo hacemos pero en el fondo somos animales. ¿Por qué? Porque cometemos errores garrafales. Como juzgar a alguien por su religión, ideología o sexualidad. Y lo hacemos porque podemos, porque nos sentimos a disgusto en la vida que tenemos y queremos hacer que el que es feliz no lo sea tanto, solo para sentirnos mejor. Por otro lado, esta el asunto de la igualdad. Claramente está mal planteado, debería ser equidad lo que el sistema gubernamental defendiese pero, claro, yo qué voy a saber de libertad si estoy en el instituto y no he vivido apenas, yo que según la gente mayor soy un ni ni solo por la forma en la que visto. Entonces yo también me equivoco, porque he generalizado y no se debe hacer. Cada persona piensa y actúa de una forma diferente. ¿Qué es un mundo libre? Una utopía inalcanz...

Recuerdos

Quise olvidarme, quise borrarte del espejo, pero siempre que me miraba, te recordaba. Y ahora que no te recuerdo, pasas a mi lado, como si nada. Y eso voy a hacer yo, pasar, como si nada. Pero a diferencia de ti, yo sonrío por mí, sin necesidad de nada, sin pasar sin nada.

Mudos

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Somos vulnerables, capaces de caer al vació más extraño, sin rumbo en el espeso fango. Sabemos resurgir, desde lo bajo hasta el alto, volamos con ganas de quemar el dolor. Siempre salvajes, dejamos hacer a nuestra locura, cerramos los ojos ante la duda. Sigilosos devotos, de la lluvia hacemos rosas, del sol nuestro calor. Supimos vernos,  en los ojos de un extraño y dijimos, ¿por qué no? Seguramente amantes, de sus besos rasgados, pues sin pasión... Sin amor no hay vida, sin vida no hay dolor.

El dilema

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- No puedes enamorarte. ¡¿Qué?! Pero cómo puede decirme esto, en serio. Si eso es incontrolable, y si pasa qué hago. Le digo, lo siento, no pude evitarlo. Venga ya, se supone que tengo que huir de un sentimiento, o sencillamente no sentirlo. Bien, Pablo, genial. Habrá que pasar, pero con la de tías que le rodean, qué difícil. Y lo peor, no puedo hacer nada con ella, porque claro, es Ella. La chica más retorcida que he conocido, explosiva, sabía dejarlo en evidencia y él claro, se ponía borde en nada. Y entre tíos, decir, "va paso", todos los días cuando saliese de fiesta. Se iban a pensar que era gay o peor, gilipollas. Todo por eso, intentar no sentir, nada más allá de la amistad. Todo eso por culpa de Ella, por Ella y solo verla ya tenía miedo de caer como un bobo una vez más. De verdad, yo ya no lo entiendo, si al menos pudiese olvidar todo y no volvérsela a jugar por una tía. Quizá, si dejase el tiempo correr. Pues nada, habrá que dejar a los demás creer lo qu...

Eres tan fuerte como tú quieras ser

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Los miedos son lo que nos hace creer que somos menos, lo llaman complejos. Cuando te sientes tan pequeño que crees que el viento podría tumbarte como si fueras un castillo de naipes. Cuando llevas escuchando de los demás que no vales para nada, no ves que no importa cómo te vean los demás. De pronto, te das cuenta y piensas, ellos no saben nada, nunca sabrán lo que es ser yo. Por qué debería tener más valor lo que digan cuatro gilipollas, al fin y al cabo ni me conocen ni pretenden saber quién soy. A veces la gente trata de ser mejor que tú, de sentirse por encima de tí y apuntan a tu talón de Aquíles. No se percatan de que el hecho de tratar de menospreciarte te da una ventaja, se descubren ante los demás y justifican sus acciones, cuando realmente atosigar a alguien y hacerle sentir inferior es maltrato. No dejes que puedan contigo, porque eres tú, solo tú sabes quién eres. Tu tienes la voz, tú eres el que decide si seguir adelante  o dar crédito a palabras malsonantes que sol...